A MI MADRE, SIN QUE ELLA SEA CONSCIENTE… (a mi pesar).

Ustedes ya me perdonarán, ya se que los asuntos familiares se lavan en casa, (como los trapos sucios), pero es que tengo un hermano al que no aguanto y tengo que contarlo. Dicen que es mi gemelo, pero eso solo sería cierto si yo fuera un asqueroso humano.
Hace poco le dio por escribir y sin que él se entere, les añado lo que se propone decir ante el publico asistente, en un certamen en el que (equivocadamente sin duda), le han concedido algo parecido a un premio.
No se lo pierdan, se hace llamar Pabor… no se que. Ja, ja,ja, menudo soplagaitas. Lean la desfachatez del semi-subnormal y juzguen ustedes mismos:
“Señoras y señores: buenas noches y ya me perdonarán si les digo que han sido engañados.
Ustedes han venido a escuchar preciosos textos de cultos autores que esta noche han sido galardonados, pero yo les traigo un vomito, otro mas.
Ya que me han brindado la oportunidad de unos minutos “a pie de micro”, les pediré que sonrían en este principio y se esfuercen es ser capaces de seguir haciéndolo hasta llegado el final. Esto es lo mas importante, sonrían durante solo 4 minutos.
Ese es el reto que me he planteado, les ruego que lo asuman ustedes también como tal y confió en que juntos lo conseguiremos. Ya se que estoy frente a este atril para leerles un relato premiado y que he de ceñirme a un tiempo máximo, para que los organizadores no se vuelvan locos o me corten el sonido, pero antes déjenme contarles una paradoja muy breve.-
Siendo yo un mero feto fácilmente abortable y por tanto por vía genética, heredé facilidad para la dinámica. Por ese motivo, durante la infancia y juventud , esa fue mi mayor virtud y quizás la única.
Mis padres lo aplaudían, pero un día noté en la mirada de mi madre que si alguna vez yo era capaz de recibir un premio cultural, ella estaría realmente satisfecha. Lo del deporte, estaba bien, pero…
A los diecinueve volé de casa, pensando que era el momento de probar mis alas. Mi madre se convirtió en una voz, que yo semanalmente escuchaba por vía telefónica, a través de un cable enrollado que acabé identificando como un cordón umbilical imaginario, que me animaba, que se preocupaba, que lloraba, que de la distancia se lamentaba y que decía que me añoraba.
Una vez al año la he visitado, sin faltar uno. La distancia y las obligaciones nos separaban y la similitud de carácter y por tanto desencuentros en mi edad difícil producían silencios que ella llenaba con lagrimas y yo con reproches por escucharla llorar con tanta facilidad.

¿Continúan ustedes sonriendo? Háganlo por favor, recuerden que es un reto. Mantengan la bendita sonrisa unos segundos mas.
A los cuarenta, me dio por escribir, aun no se el motivo…¡para vomitar , supongo!. Se que nunca seré un escritor brillante, pero ¿saben lo que me llena de orgullo?… el primer premio literario que me concedieron lo celebró como si fuera el Nobel, llamó a todas las vecinas, superó con creces la media de gasto telefónico mensual y visitó la tumba de mi padre para contárselo. Entenderán la importancia de esto último, si les digo que ella es de las que opinan que “hay que honrar y apreciar a la gente en vida, porque las visitas al cementerio solo son monólogos que lleva el viento”.
Es muy difícil ser querida por casi todos en un pequeño pueblo, pero lo consiguió. Cuando emigró lo volvió a conseguir el sobresaliente en relaciones publicas y ayuda al que lo necesitaba y al que no. Mi madre se levanta cada mañana para ayudar. Un vicio como otro cualquiera. Ese ERA el arte que ella DOMINABA, el mas valioso y el mas silencioso.
Ustedes pensarán que ella ya no está, por insistir en el tiempo pretérito, pero no es así.
Ella está, solo que en este mes de julio del año en curso, es la primera vez que cuando le abrazo la cara entre mis manos, su mirada está perdida. No sabe si mirar a los míos o a un señor que se interpone entre nosotros al que yo llamo Alzheimer de apellido y maldito cabrón de nombre. Demencia senil, microinfartos cerebrales… ¿que mas da el nombre?.
¡Madre, que me han dado un premio!, – le digo- y ella me mira como si me pidiera un caramelo y tuerce la cabeza, posando su mejilla en mi diestra y cerrando los ojos agradeciendo el apoyo, de la misma forma que yo haría de pequeño cuando ella me regalaba sus caricias y me atraía hacia su pecho del que yo mamaba vida ¿qué si no es el cariño de una madre sino vida y protección?
Ochenta y cinco son muchos, pero mis alas me separaron treinta de ella., habiendome parido a los cuarenta. ¿Para que quiero una madre si ya soy mayor? – me dije- y me fui.
Fíjense ustedes en la paradoja que les decía al principio. Ahora que puedo ofrecerle lo que ella deseaba, ni me oye, ni me escucha, ni comprende.
Ella solo apoya su mejilla en mi diestra y parece sonreír, mientras unos finísimos hilillos de agua resbalan desde sus ojos, hasta mis manos. Tengo pañuelos guardados con sus lagrimas y hoy me he preguntado ¿desde cuando un cerebro ya fallecido es capaz de llorar? .
Ella… “se fue” meses atrás y me siento huérfano, pero… ya van dos días que ella apoya su cara en mi diestra… y sonríe.
¿Y ustedes…¿continúan sonriendo?
Oigan, el texto que hoy debería leerles es lo que menos importa, lo que quiero pedirles es que si tienen madre aun, vayan a su casa y la besen, la besen como nunca lo han hecho.
Si ella ya no está, dedíquenle cinco minutos antes de dormirse hoy, recuerden su sonrisa, sus mimos, sus caricias, sus noches en vela, esperando por sus adolescentes despertares al mundo discotequero, cuando ustedes llegaban a casa y ella haciéndose la dormida preguntaba: ¿qué hora es? y usted contestaba: “las dos y cinco” y ella pensaba: “efectivamente, las seis y veinticinco”. Mi chico viene bien, porque tampoco se ha equivocado en tanto.
Y a los cinco minutos usted creía notar, como unas imaginarias manos le arropaban y remetían las sabana bajo el colchón y desde algún sitio, con eco incluido se escuchaba “para que mi niño no se constipe, asístenos San Felipe”.
Cuando nos fuimos de su casa para acudir a nuestro domicilio habitual, le dije: madre, que te quiero mucho y ella o en su mundo o en el nuestro me contestó: ¡yo te quiero mucho mas, porque soy tu madre!
Si ustedes han notado a lo largo de estas líneas que llovía, quizás estén en lo cierto, porque algo de agua se interpone entre ustedes y yo.

¿Siguen ustedes sonriendo? Pues he de decirles que ustedes han vencido, No se crean blandos o merengones por ello. .La vida les demostrará que el merengue tiene el poder de abrir el tórax, de armadura protegido y enseñar el corazón. Por una madre eso y mucho mas… ¿oigan, les he dicho que la mía apoya su mejilla en mi diestra y sonríe mientras cierra los ojos? Ahhhh ¿cuántos minutos cree usted que ha dedicado la suya a observarle cuando era bebé, para comprobar si respiraba? “SE LO DEBO.” TE LO DEBO MADRE. Apreciados asistentes a este acto, ya pueden dejar de sonreir si lo desean. A partir de ahora hagan lo que estimen oportuno. Gracias.
Fíjense, queridos lectores de mi blog, lo faltoso e irresponsable que puede ponerse un casi cincuentón, por una porquería de premio, otorgado por algún pueblo minúsculo, de un pequeño país, perteneciente a un ridículo planeta en el que los sentimientos, absurdos y trasnochados siguen vigentes. Este hermano mío es un chiquilicuatre sin futuro. Lo que les dije al principio. Ya podían haberse ahorrado el tiempo. Hasta otra, sean felices.
Related posts:
- MARILO MONTERO Y SU DERECHO A SER MADRE (Y ejercer como tal). Tras el post último que sigue a este en el...
Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.
13 de Septiembre de 2009 a las 13:53
Una vez más.. me has emocionado, gracias por tus palabras
13 de Septiembre de 2009 a las 23:43
gracias a ti en todo caso Aisia. No sabía que visitaras el blog. Bienvenida. No se que edad tiene la tuya pero… besala y disfrutala.
14 de Septiembre de 2009 a las 19:43
opino lo mismo,es emocionante.Felicidades,Pabormi
14 de Septiembre de 2009 a las 20:50
Bonito, muuuuuy bonito.
Besos.
15 de Septiembre de 2009 a las 15:30
Estimado hermano gemelo del Sr. Pabormi, si es que es así como éste firma los artículos que escribe:
La verdad es que escribiendo es usted un verdadero hermano gemelo y ha escrito un “vomito sobre papel blanco” muy dulce, lleno de amor a una madre. Por la foto que de ella ha publicado he de decirle que yo desde que tengo uso de razón conozco a su madre, (también conocí a su padre) y a pesar de los muchos años que llevo sin verla tengo un gran y agradable recuerdo de ella. Siento mucho que haya llegado a tal estado y deseo todo lo mejor para ella ¿a qué estado llegaremos nosotros?También en la foto con los dos niños he llegado a reconocer a ambos: a su hermano gemelo y a su hermana. Tal como yo los conocía cuando eran niños y yo ya era un mozo de pueblo.
Al Sr. Pabormi le deseo que siga escribiendo para ganar premios, para que aún pueda decir ¡madre he ganado un premio!
Saludicos
15 de Septiembre de 2009 a las 23:16
Gracias doctor. Tu que entiendes de genética y te pasaste la vida en laboratorios, supongo que me llamarás “bestia parda” si pido un infarto fulminante para mi a los 75 sin que nadie me haya tenido que limpiar el culo. Puede sonar bestia o llamalo como quieras, pero a fecha de hoy (no se lo que me depara el mañana) lo pediría.
Perdona mi tosquedad, pero es que soy tosco, amigo. No lo puedo evitar y lo que es peor … es que creo que no lo intento.
Se que conociste a mi madre muy joven y que creasteis buena amistad. ¿Sabes cual es el problema de estas enfermedades, el verdadero problema (a mi opinión)? Que se les olvida su vida y que se les olvida… en vida. Caen en el olvido, a nivel total.. Se van yendo poco a poco de aquí y de la memoria de las personas. No se como explicartelo. Claro que en el pueblo me preguntan por ella, pero… no encuentro las palabras oportunas.
Es como si de sus fotos se fueran poco a poco borrando los negros y blancos, quedando solo los grises, hasta que no queda nada, a pesar de que estas personas afectadas de este mal continuen respirando y quedando en blanco en la mente de los demás, cosa normal por otra parte. En fin… es un final languido, amorfo y sobre todo…INDIGNO, teniendo en cuenta el vigor que desarrolló durante su vida.
Pero no me quejaré, porque al menos tiene momentos de lucidez aplastantes y que aprovechamos aunque sea telefonicamente.
Corto aquí , porque pienso que quizás me haya equivocado al exponer este tema en el blog. Siempre que cuelgo algun post, me acabo arrepintiendo.
Gracias por coment.
15 de Septiembre de 2009 a las 23:17
Ojala nunca hubiera habido motivo para escribirlo ¿no?
Gracias por coment Japi
15 de Septiembre de 2009 a las 23:35
Gracias por coment , ya sabes , hay que visitar mas frecuente a mami, Barbie..
16 de Septiembre de 2009 a las 6:21
Un blog se suele llevar para escribir por placer, y más frecuentemente para sacar lo que se lleva dentro. Pero no esas cosas lejanas que salen por la tele, sino esas que se te pegan dentro, te van quemando y que no tienes más remedio que remojarlas de vez en cuando para que no te consuman.
Es de lo mejor que le he leído señor pabormi
16 de Septiembre de 2009 a las 22:09
Despues de un par de dias queriendo entrar a tu casa por fin estamos aqui los dos,porque lo necesitamos. Fanti porque le has devuelto sus recuerdos, tus recuerdos,y en su casa tambien llueve sobre el teclado,Meadow porque casi cincuenton como el Hermano Gemelo de Pabormi,necesita que le abran las carnes, para no olvidar que las lagrimas mas amargas que se vierten sobre las tumbas ,son las de las actos que no se hicieron y de las palabras que nunca se dijeron, por eso hemos venido a acompañarte y compartir tu camino como propio,a recordar y decirte que no te equivocas con el post , que de bien nacidos es ser agradecidos.
Puede estar orgullosa al fin tu madre de ti, pues ha conseguido lo que pretendia,hacerte un buen hombre.
Un abrazo para Pabormi ,Pazbormi,Tebormi y un besazo para Pami de los dos,como ella me diria: ¡a ver que vais a hacer , nada de matar pajaros! …
17 de Septiembre de 2009 a las 1:08
Respuesta a “Anonimo”.
En primer lugar y como creo que es su segundo comentario, agradecerle su participación en este espacio.
Tal y como usted dice: “Un blog se suele llevar para escribir por placer, y más frecuentemente para sacar lo que se lleva dentro” y dice bien, pero ocurre que tambien se suele llevar “por inercia” sacrificando un tiempo sagrado que debería dedicar a otras cosas.
Leer , rascarme la barriga, cultivar vicios varios, buscar tesoros en el golfo de Cadiz, atravesar a nado el Canal de la Mancha, etc.
Si su nivel de exigencia es tan alto (como creo adivinar) que me aplaude solo cuando vomito sangre, entonces, amiga/amigo, temo que le defraudaré. Vomitar bilis, vale, pero plasma, cuanto menos, mejor.
Prefiero dedicar los post a cosas sin sustancia que no circulen por mis venas. Se lo digo como lo siento. Ya usted entenderá que prefiero la rutina a las circunstancias extraordinarias, si estas son negativas. Todos tenemos una edad.
En cualquier caso y viendo que sabe de lo que habla, repito, le agradezco el coment. Saludos.
19 de Septiembre de 2009 a las 2:09
Es lo que tiene haber nacido en los 60. Los recuerdos se van “amontonando” y cada dia mas. Gracias por comentar Fanti.