Pabormi
Nacíó en roja tierra y bella plaza. Debutó, con tres vueltas de cordón umbilical al cuello y por segundos pudo ser rescatado y traido de nuevo…¿como? a fuerza de azotes. Esto marca de por vida. Hoy habrian encarcelado a la comadrona..
A los diecisiete, la vida le regaló dos cosas: un buen trabajo y un sueño por cumplir. Eligió el sueño. Se prometió, que se quedaría allá donde le enviaran a hacer el servicio militar. Y lo cumplió. Ya son 25 los inviernos pasados en tierras celtas, esculpiendo –como dice Coelho- su “leyenda personal”.
No sabe si se equivocó, o no, al dedicarse al deporte, pero colaborar a hacer fuerte al débil, le pareció una buena ocupación. Cada día se hace una pregunta…¿será mejor ir y volver o nunca haber ido? –cuando consiga contestarse, lo contará- , o quizás no.
Supone que nació defectuoso, porque el esfuerzo ya no está de moda. A los 40 un folio en blanco, -que hasta entonces le había ignorado- le grito: ¡Eh, tu!…¿te atreves a escribir lo que piensas?… Y como reto, aceptó.
Firma con seudónimo o con segundo apellido porque ¿qué culpa tienen sus descendientes de los vómitos sobre blanco papel, en artículos periodísticos?
Rudo y poseedor de una basta cultura (con “b” de escasa), le preocupa mas que el lector entienda lo que dice, que si de bella forma lo dice – ya le gustaría la fusión de ambas- .
“Cuando quieras algo, levántate y lucha por ello” es una frase que siempre le sonó muy bien. De hecho, continua llevandolo a rajatabla, ya que nadie viene a regalarle nada. Besos, abrazos y recuerdos a su madre en: pabormi@hotmail.com.

